2º PECADO CAPITAL DE NUESTRA ECONOMIA. ‘PROTECCIONISMO ARANCELARIO’

PROTECCION ARANCELARIA

Aunque tengo que aclarar en  primer lugar,  que  pecado capital no lo entiendo como  un hecho o acción concreta, sino como una  condición o cualidad de las personas  en  la  forma de pensar, razonar, de  interpretar una realidad, o en casos,  de  reinterpretar una realidad que se da con toda sencillez y elementalidad.

Cuando una verdad o principio  fundamental, se interpreta, o se reinterpreta si ya esta formulado, en sentido  contrario, con argumentos, o valores secundarios o que emanan de él  y que van contra su propia esencia y  naturaleza.

 Si por ejemplo, Dios dice:‘no matarás y amarás a tu prójimo ..etc’ como regla áurea a partir de la cual se  debe interpretar su voluntad. ¿Cómo con argumentos sucedáneos y doctrinarios,  de los que no se sabe bien su origen, a posteriori se tergiversa estos  principios con argumentos tan peregrinos como razones de fe (de creer en esos  mismos principio)  de convicción y  adoctrinamiento o de prevalecía, y se organicen, se  permita o se vean con buenos  ojos, confrontaciones violentas, matanzas  masivas y así expandir   el odio, las persecuciones,el sufrimiento, etc?

 Esa capacidad, habilidad intelectualde tergiversar, reinterpretar un verdad tan elemental y sencilla de entender, cargarse  de plano su esencia y principio fundamental, dándole  la vuelta completa a su significado y sentido,  y  quedarse tan a gusto.  Sin duda  es nuestro mas peculiar  forma de pecar,  “defectillo”  que nos ha acompañado a lo largo de nuestra historia, adjuntado a esta preciosa dadiva que es nuestro intelecto.

 Y con esta forma tan curiosa  de pensar, tan enrevesada por lo profusa  y compleja, donde se pierde con facilidad, de la vista, la causa mayor, la razón  mayor de  nuestros problemas, o mas elevados intereses, llegamos a la conclusión, -en el caso de esta, nuestra economía y mundo laboral- que es mejor,  que  una cosa la produzcamos nosotros, que venga  alguien y nos la regale, con el argumento que nos desocupa, nos quita la tareade hacerlo. ¿Imagináis que alguien venga a liberarnos de un determinado trabajo  regalándonos  el suyo, y nosotros lo  rechacemos?  Pues así es la cosa con la protección  arancelaria a nuestros  productos  nacionales.

Imaginemos una familia donde  cada miembro, cada hermano se ocupa de una función determinada en la producción  y abastecimiento de las necesidades familiares  y se nos acerca un miembro de otra familia y  nos dice: -Os voy a regalar todos los zapatos que consumáis-.

De manera que se  nos plantea un problema con nuestro hermano  zapatero, ya que si aceptamos esos zapatos regalados, nuestro hermano zapatero se  quedará sin  trabajo. La familia estará  abastecida de todas sus necesidades,  en  la misma medida,  pero nuestro hermano  zapatero estará sin trabajo, y no tendrá nada, ninguna opción de intercambiar productos  con el resto de hermanos. ¿Entonces que hacemos? ¿Le decimos a quien viene defuera que no queremos sus zapatos regalados, por que nuestro hermano zapatero  se queda sin trabajo? ¿Le cobramos un arancel, cantidad  estimada en lo que le  cuesta a nuestro hermano zapatero en producir, para que así no los pueda regalar y tenga que cobrar él a su vez  una cantidad parecida a la de nuestro hermano  zapatero, para que pueda competir en igualdad de precio?  ¿o mejor le decimos a nuestro hermano  zapatero que deje de hacer zapatos y nos ayude a cada uno de con nosotros en rebajar  la carga de trabajo del resto de diferentes productos y servicios que se  realicen por toda la familia? ya que ahora hay menos horas de trabajo  en conjunto para abastecer nuestras mismas necesidades  y por tanto trabajando todos menos horas,  tenemos los mismos productos de consumo y a nuestro hermano zapatero lo integramos así, nuevamente, en el  circulo de intercambio: productivo-consumo

 Ha ocurrido que ahora teniendo  todos  los mismos productos de consumo, necesitamos menos hora de trabajo que realizar y que  redistribuidas estas horas de trabajo entre todos, tenemos una jornada laboral más reducida y los mismos  productos de consumo.

 Cuando alguien viene a  regalarnos algo como es aportando productos más económicos que nos ahorra esfuerzo o trabajo productivo,  es  riqueza para el conjunto.  Bien es cierto  que en el sector directamente afectado  se crea el  perjuicio de desplazarlo del circulo de intercambio, pero al conjunto proporciona riqueza, es pues de gran  interés general, y por tanto se hace necesario  por su rentabilidad global centrar el esfuerzo en reconvertir ese sectora  afectado, en redistribuir el esfuerzo productivo de todos, con las nuevas necesidades de trabajo, de producción nacional,  ante que mantener artificialmente esos puestos de trabajo  poniendo trabas  a esa fuente de riqueza.  Es como cuando nos inyectan una beneficiosa vacuna  en nuestro organismo. En la zona que se  inyecta, puede producir dolor, hinchazón, infección, etc., pero no por eso renunciamos  a los efectos beneficiosos que aporta a todo el organismo, seria absurdo pensar   así.

La riqueza que nos proporcionan otros países con  sus productos más económicos,  es riqueza  para nuestra economía en  general, mejora nuestro poder adquisitivo y nos permite con el mismo esfuerzo  adquirir mas cosas, o necesitamos menos esfuerzos para un mismo consumo y por  tanto es un factor importantísimo de crecimiento. Poner trabas restricciones cerrar ese grifo de riqueza con proteccionismos arancelarios  es empobrecedor.

Cuando un sector no es  competitivo, se ha de  reconvertir rápidamente  en otras funciones mas  competitivas y no mantenerlo en activo y competitivo  artificialmente, pues es mucho mas caro y empobrecedor para todos. Para todos  sin excepción.

Bien es cierto que el margen que lo hace competitivo puede ser muy reducido y  ese pequeño margen de riqueza que se nos  aporta no es suficiente para reconvertir un determinado sector, para ello  tienen que ser márgenes muy sustanciales, para  que compense la perdida de actividades propias y las posibilidades y costes de redistribución,  reconversión. Pero aun así hay que pensar que es una riqueza añadida a la que  estamos renunciado, pero más importante que pensar en como aprovechar esa  riqueza, nos proporciona también  un  síntoma previo a un problema, una señal que nos invita a tomar, reconsiderarotra posiciones  de competitividad real, y  que  incluso nos pueda invitar a renunciara a sectores donde se está viendo claramente que  cada vez va a ser mas difícil ser competitivos.

Cuando se inicia un procesode industrialización en países de niveles económicos mucho mas bajo que el  nuestro,  hay que ir pensando en no  producir aquellos que ellos están cualificados en producir en condiciones  competitivas  mucho mas ventajosas, e ir  concentra todo nuestros esfuerzos, en equilibrar nuestra balanza comercial con  estos países, en aquello que no sea fácilmente producible  o imitable y especialmente en servicios y áreas  de gestión mas cualificadas. Cualquier cosa que tenga visos de poder ser  producido por otros países con facilidad y en condiciones competitivas mejores hay que pensaren reconvertir el sector antes que empiecen los problemas competitivos y no  pensar en solucionarlo con  medida de  restricción de riqueza, que empobrecen a las dos partes.

Los países industrializados  deberíamos  ir olvidándonos ya de esta  labor industrial, e ir relegando  esta función  a un mundo que viene pisando fuerte con esta labor. Poner barreras arancelariasa a  ese proceso, no es solo empobrecer, inmovilizar nuestro proceso evolutivo  natural hacia  otra áreas de gestión de nuestros  recursos, sino que es poner frenos al crecimiento países del tercer mundo y  condenarlos a la permanente pobreza cuando precisamente se están cualificando  para tomar el relevo de la industrialización.

Tenemos que continuar  creciendo, ahora necesariamente con otros horizontes, y por esta vez , se nos brinda  la oportunidad que no sea a costa de hundir en la pobreza más y más, a los más débiles, a los más necesitados, Tenemos la extraordinaria oportunidad de crecer, creciendo con  los demás, y no continuar con éste, tan absurdo como incomprensible pecado capital de nuestra economía, de  nuestra forma de pensar y razonar, que inmoviliza  nuestra evolución natural hacia otros modelos de mas elevadas espectativas, en la gestión de los recursos de nuestro planeta y que condena a miles de millones de seres  humano a un estatus permanente de extrema pobreza.

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s